Conciencia Normal

He buscado durante años en lo desconocido, siguiendo las pocas luces del camino. Buscando razones poéticas que expliquen mi vida, explorando verdades que me ayuden a entender la realidad, ayudando a otros a entender la suya.

He buscado un mapa universal de la vida, del mundo, algún vidente que me diga dónde estoy y hacia dónde debo ir.

Sin embargo, cada esfuerzo, cada lágrima y gota de sangre que he dado, sólo me lleva a descubrir verdades transitorias que pronto se transforman en ilusión.

Mi corazón está viejo, siento mi cuerpo cansado, como si hubiese vivido mil años.

El caso es que estoy pronto a realizar «el último viaje» y al final de estos años he descubierto que he perseguido espejismos que poco me han ayudado a progresar. Más bien he estado durmiendo una larga siesta desde el momento que nací.

Eso de «perseguir sueños», creo que en mi caso, ha sido fatal. Perseguir sueños es la trampa que prepara el ego para dormirnos y que no vivamos como guerreros.

Los verdaderos guerreros se preparan concienzudamente para dar el salto final hacia el infinito de una manera impecable.

He vivido estúpidamente, no he sido «impecable». Y lo peor es que tengo miedo.

Lo tragicómico de todo esto es que mi propia «búsqueda», me ha llevado a este final idiota, sin honores, sin trascendencia.

Durante años, he seguido el «camino de la visión» y eso me ha pasado factura. El consumo periódico de plantas de poder ha desencadenado un desgaste total de mi cuerpo, de mi mente.

El costo de ver cielo e infierno en vida es la vida misma. He experimentado realidades que en condiciones normales serían imposibles de imaginar. Sin embargo, el «empujón» que otorgan los espíritus de las plantas es algo necesario si quieres traspasar las barreras de la percepción habitual.

Conciencia Acrecentada

Pero las plantas piensan por sí mismas y te convencen de lo que «ellas ven» es la realidad.

Ese fue mi principal error: «creerles a ellas». Las plantas de poder son seres que piensan en su propio beneficio, igual que nosotros. Nuestro mayor error como aprendices ha sido creer que ellas son instrumentos de «nuestra visión», cuando ha sido siempre al revés. Nuestra energía les ha ayudado a tomar conciencia y a convertirse en seres espirituales.

Esta es la mayor enseñanza que les dejo hermanos: el ser humano, a pesar de todas sus miserias lleva en su interior la sagrada luz de la conciencia. En este mundo, nadie más posee esta luz. Sólo queda descubrirla en nosotros y no en percepciones externas. Ese es el salto final en el infinito. No sean instrumentos del mundo: ustedes deben ordenar el mundo.

Nos vemos, hermanos, cuando reconozcamos nuestras voces en la tierra que junto hemos imaginado.

Yo voy resignado a este encuentro. Espero que ustedes también.

Esta entrada fue creada el Friday, June 26th, 2009 a las 11:05 am y está archivada bajo la Categoría Relatos y Cuentos. Puedes seguir las respuestas con el feed RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio site.


7 comentarios hasta ahora

Stikud
 1 

Hola, amigo Andrés. Un placer leerte de nuevo.

27 June, 2009 a las 11:54 am
klito2
 2 

hola andrés no sabía q escribías (sabía de antonio pero no de tí) XD

28 June, 2009 a las 8:09 pm
Zen
 3 

Ay, la conciencia…
Ojalá la curva de su descubrimiento sea creciente en forma infinita…

29 June, 2009 a las 1:18 pm
AndresAlmonacid
 4 

Gracias a todos por sus comentarios:

Stikud, como siempre, gracias por tu constante apoyo.

Klito: qué sorpresa encontrarte por aquí. Nunca me he atrevido a decir que “escribo”, porque ese es un arte que algunos pocos saben hacer, Antonio entre ellos.

Zen: nunca sé qué decirte, sólo que me dejas pensando.

Traté de imaginar los últimos días de Carlos Castaneda en la Tierra. A pesar de haber escrito varios libros cobre la conciencia, el ser y el infinito, el pobre Carlos murió producto de un montón de complicaciones derivada del uso constante de plantas alucinógenas. Eso me da mucha tristeza porque me da la impresión que no se sentía pleno cunado dejó este mundo. En todo caso es y seguirá siendo el último Gran Nagual.

29 June, 2009 a las 5:30 pm
Capayespada
 5 

Andrés, pues yo creo que podrías empezar a decir que “escribes”, no entiendo por qué no. Igual que la música es extraordinariamente diversa, a la literatura le ocurre otro tanto de lo mismo… Si bien decir que cada autor es un estilo puede resultar exagerado, no cabe duda que cada cual adorna sus palabras desde su propio talante y formación, y así debe ser si se es original.
Bueno, que me enrollo. Que sigas escribiendo, que no lo haces nada mal… ¡Y que, naturalmente, lo digas!

4 July, 2009 a las 7:46 pm
jugar
 6 

Hola Andrés, en horabuena, lo haces muy bien, lo que pasa es que las personas siempre nos subestimamos; y generalmente a los que nos gusta escribir, siempre tenemos en el interior un inconformismo sano, que nos obliga a escribir siempre algo mejor. sabes que nunca opino de nadie, por que me da vergüenza, siempre me quedo corta con lo que quiero decir, y al final me enrollo mucho.
Adelante, animo, un abrazo

31 July, 2009 a las 8:42 am
AndresAlmonacid
 7 

Gracias, Jugar. Tienes razón: es difícil quedar conforme. De todas formas, hay algunos pocos relatos que me dejaron “tranquilo”, al menos.
Por otro lado, tienes todo el derecho de opinar en este desván. Al publicar nuestros relatos, estamos expuestos a la opinión de los demás: es normal.
Y tú mejor que nadie para opinar. Tu obra de la vaquita gema es fresca, alegre e interesante. La sigo capítulo a capítulo. Saludos Jugar, espero saber más de Gema.

31 July, 2009 a las 2:06 pm

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