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Jul

GEMA, LA VAQUITA ENAMORADA (I)

   Publicado por: Jugar en Poesía, Relatos y Cuentos

Esta es la triste historia de una vaca enamorada,
quien a pesar de su simpatía ni ligaba, ni triunfaba.
Todo el mundo la quería, todo mundo la adoraba,
pero la pobre vaquita, a un ternerito amaba.

Lo miraba cada día cual ternera degollada
y no le perdía paso, si salía o si entraba.
Esta delgada vaquita ni ubres ni carne portaba
y a pesar de sus grandes ojos ni al más feo conquistaba.
Todos le buscaban novio: a Gema la vaca frustrada,
pues nadie creía que sin pareja
se sintiera realizada.
Ella decía no importarle, su soledad le gustaba;
no cuidaba su figura, como una mula trabajaba
para que a su madre, a ella y a su hermana
nunca nada les faltara.
Tenía muchas cualidades esta vaca enamorada;
era sincera y leal, trabajadora y honrada, pero
los machos del corral en eso no se fijaban.
Sólo miraban las formas carnudas y muy bien
formadas, y aunque fueran vacas locas, a los
jóvenes impactaban. Sólo si estaban bien buenas
las perseguían y enamoraban…
Llegó al establo cierto día un toro mal educado,
nada guapo ni atractivo, que agachaba la mirada.
Era tan tímido, el pobre, que hasta pastar
le costaba y miraba de reojo a la vaca desgarbada.
Gema tenía un secreto que a nadie más le contaba,
de muy chica tuvo un novio que Mamerto se llamaba.
Con este duró tres años y muy bien se lo pasaban
pero la dejó por otra de buen cuerpo y buenas
patas; no le importaba a este toro la cabeza hueca
de su nueva enamorada.
Gema criticaba mucho la ignorancia de sus camaradas:
ser esclavas de su imagen, adornadas, perfumadas…
y pretender a cualquier espantajo sólo por sentirse amadas.
Le hacían cola al toro nuevo; aunque tan mal trajeado se hallaba,
de regalos lo llenaban.
Le hacían mil poses coquetas, a ver quién lo conquistaba.

A pesar de tantos años, Gema no lo olvidaba
y abrigaba la esperanza de que algún día regresara…

En una noche de otoño, cuando el invierno llegaba,
escuchó la fiel vaquita una conversación muy clara:
era su ex novio Mamerto, que con su hermana estaba,
diciéndole en el oído que quería que se casaran.
Ella no lo amaba a él; él tampoco la adoraba,
pero pensaba que juntos llenarían
con sus críos la explanada.

La hermana de Gema era muy presumida y al lago
iba cada mañana, a encresparse las pestañas
y a mirar su cola larga.
La vaca sintió morirse con aquello que escuchaba,
pues nunca se imaginó que prefiriera a su hermana,
a una vaca tan vacía y que como loca hablaba…
Se marchó de aquel lugar, llorando muy angustiada,
viajaría sin dudar adonde la vaca es sagrada.
Se imaginó que en este sitio, hallaría una esperanza,
había escuchado decir que en la India adoraban
a todas las vaquitas que por allí se encontraban…
Emprendió su viaje pero primero una carta
a Mamerto le dejó, bañándola con sus lágrimas:
«Por favor, sé muy feliz y haz muy feliz a mi hermana,
pues yo pienso que en el fondo también tiene el
alma blanca».
Mamerto se sorprendió al leer aquella
página y corrió, corrió y corrió, tratando de
alcanzarla.
La frialdad de su novia, que Petunia se llamaba,
le rompió el corazón cuando la vio cómo gozaba
con las cosas de su hermana; se medía
sus collares, sus pendientes y sus tangas y estaba
muy feliz, sabiendo que ya no se encontraba.
Al otro día la boda las vacas viejas organizaban,
adornaban a la novia y todo decoraban.
Nunca nadie imaginó la tragedia que llegaba
pues jamás habían visto a una novia tan plantada.
Pasaban horas y horas y el novio no llegaba, y la
vaca presumida lloraba muy angustiada.
Por otra parte Gema caminaba y caminaba,
buscando aquel altar, el de las vacas sagradas.
Pasaron días y días y la vaca no encontraba
agua, comida ni miel, lo que en su casa abundaba
y siempre, por negligencia, despreciaba y rechazaba.
Luego de mucho vagar, vislumbró por fin miles y miles de vacas y
pensó que allí su felicidad se hallaba.
Había llegado a la India, pero estaba indignada
viendo mil calaveras de vacas deshidratas,
y las otras que aún vivían a duras penas andaban,
pues el hambre y la sed las tenían agotadas.
Nunca pensó vivir eso, que frente a sus ojos estaba
que en un lado se derroche y al otro lado no haya nada.

(Continúa en Gema, la vaquita enamorada (II): La vaquita inmigrante.)

Esta entrada fue creada el Wednesday, July 1st, 2009 a las 12:38 pm y está archivada bajo la Categoría Poesía, Relatos y Cuentos. Puedes seguir las respuestas con el feed RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio site.


10 comentarios hasta ahora

Stikud
 1 

¿Una vaca llamada Gema? ¡Esto no puede ser sino una joya (pun intended)!
Saludos a la fabulista por excelencia.

3 July, 2009 a las 1:13 pm
jugar
 2 

Hola Stikud, ojalá leas las siguientes hazañas de esta vaca; es una de mis favoritas.

3 July, 2009 a las 5:20 pm
Aretes
 3 

Creo que te has superado. Me gusta el ritmo de la rima y algunas imágenes, como lo del tanga, son impagables.
Enhorabuena, jugar.

3 July, 2009 a las 6:23 pm
AndresAlmonacid
 4 

Me encantó. Ojalá a Gemita le vaya mejor en la segunda parte. Saludos.

4 July, 2009 a las 3:29 am
Capayespada
 5 

Bueno, Jugar, cualquier cosa que pueda decirte ya la conoces de antemano. Sólo te recordaré que me sigues contando como fan rendido y convencido.
Espero esa segunda parte de la historia de Gema, y ojalá no le falten nunca a La Revelación tus fábulas.

4 July, 2009 a las 8:01 pm
jugar
 6 

Gracias Aretes, no te pierdas el final; es la primera novela que hice.

5 July, 2009 a las 12:21 pm
jugar
 7 

MIL GRACIAS Andrés, realmente son cinco partes, ojalá no me vuelva pesada con la extensión, pero esta vaca no se dejaba cortar.

5 July, 2009 a las 12:23 pm
jugar
 8 

Capa tu como siempre engordando mi ego, mil gracias, voy a terminar por mal acostumbrarme.

5 July, 2009 a las 12:24 pm
Zen
 9 

¿Qué más puedo decir que no sepas? De verdad me parecen fabuloemas geniales para leer a los niños (y a algunos no tan niños).

8 July, 2009 a las 11:39 am
jugar
 10 

Hola Zen, me alegra mucho que este también te haya gustado; ojalá el desenlace te guste tanto como a mi. Un abrazo.

8 July, 2009 a las 4:25 pm

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  1. GEMA, LA VAQUITA ENAMORADA (II): LA VAQUITA INMIGRANTE - Vaquita, inmigrante, India, enamorada - El baúl de tus escritos    Jul 17 2009 / 11am:

    [...] (Viene de Gema, la vaquita enamorada, I). [...]

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