LA SACERDOTISA
Antes del encuentro,
estaba yo consagrada en pan y en vino.
Pero de tanta paz enigmática, un vacío angustiante me invadió.
No pensé tocar el cielo y cambiarlo por tierra,
de la mas infértil e insana.
Un día en un bosque lejano se oía:
Que mi cuerpo cercano
debía fecundar el amor alcanzado.
Antes del encuentro,
estaba yo consagrada en pan y en vino.
Pero de tanta paz enigmática, un vacío angustiante me invadió.
No pensé tocar el cielo y cambiarlo por tierra,
de la mas infértil e insana.
Rezo al hijo,
Rezo al espíritu
y a la madre negada
que me salven de este lugar del cual siempre huyo
desde la primera vez que lo conocí.
¿Cuánto tiempo he de estar en el abismo?
Las ranitas y sapitos felices se divertían; vivían en un lago precioso, rodeado de
verde bosque. Su escuela era muy divertida, las únicas normas que allí todos tenían,
eran:
Respetarse, amarse unos a otros, y actuar sin groserías.
Muy felices todo el tiempo, apuestas para todo hacían:
Cazar el animal más fuerte, y ofrecer la mejor comida;
Dar el salto más alto, comerse una babosilla;
A orillas del río Segre, junto a la estación del tren,
vivía un hermoso pato de color negro,
y visos muy coloridos en las plumas de sus alas…
Allí nació, creció y juraba que allí mismo moriría,
no le interesaba cruzar la frontera, su tierra tenía todo,
cuanto él en el mundo quería…
Una mosca muy petita,
Que de hambre se moría,
Dio un gigantesco bostezo
Y vio que todos lo repetían…
«Pío, pío, pío,» piaba desesperado el pollito;
Chillando escandalizado,
Por que su hermana se había
comido un sucio gusanito.
Ya estaba recuperada su hija;
Y ahora Gema debería,
Reencontrarse con Güevelio,
Y recuperar su familia.
Muy tristes y desanimados,
estaban un puercoespín
y un zorrillo,
buscando las mil maneras
de conquistar un amigo.
Vetustos, añejos, anquilosados, aniquilados
olvidados.
Empolvados, petrificados y nostálgicos.
Luchadores por la nueva era.
Grandes ilusionistas víctimas de una guerra sucia,
jugando al soldado de un juego entremedio de un gran campo de batalla desigual.