I
Hola,
Una vez más, te acabas de ir, y una vez más, cruzando la rotonda de entrada a Cornellá, se ha vuelto a abrir una puerta; ya sabes, aquella que te comenté el otro día. Esta tarde ha vuelto a suceder, se abre la entrada a un mundo diferente que es solo nuestro; quizás sea por que te acabo de ver o por lo que he visto en ti, quizás sea por la cantidad de cosas que se quedan dentro porque, o no tienen tiempo de salir, o simplemente no se atreven; perdona que sea repetitivo, pero otra vez escribo sumergido en un mundo, en el que solo cabemos tú y yo; quizás algo parecido a la montaña esa de la que me hablabas hoy cuando me has dicho, que para tener pareja, tendrías que vivir en ella…
Hoy he visto Princesa, que no quieres ser mi amiga; perdona porque voy a ser pretencioso, quizás demasiado, pero creo que no me engaño. He visto que sientes algo por mí especial y no es amistad; lo he visto en tus ojos, cuando me mirabas, lo he visto por cómo te preocupas, y lo he visto, porque al margen de barcos, joyas y alhajas, quieres ser una Princesa, y sabes que el único que te entiende soy yo, y sabes bien, que por mucho que te digan, el único que te considera como tal, soy yo; lo sabes y te cuesta reconocértelo a ti misma, me echas de menos como yo a ti. Sigues acudiendo puntual a nuestra cita diaria aunque no sea de cuerpo presente. Sigues llevándome contigo, y aún cuando has tenido y tienes la oportunidad de deshacerte de mí, no puedes, bueno sí puedes, como yo de ti, pero te cuesta tanto o más que a mi. Hoy lo he visto Princesa, debajo de esa pose de felicidad frívola, está la misma persona que en el fondo, solo quiere encontrar a alguien que le haga sentir la única persona en el mundo, que necesita desesperadamente encontrar, aunque sea por un rato, alguien que le haga sentir especial; por eso, cuanto más te escribo contándote lo que siento, más te sientes atraída hacia mí. Porque te sientes como siempre has querido, porque sabes que mis palabras esconden algo que siempre has soñado y que nunca has tenido. Eso es lo que hoy he visto y eso es lo que te digo, como siempre, con sinceridad…
Es posible que me equivoque, aunque no lo creo. He visto hoy algo que ya vi, un día de verano, tomando un café en una terraza de la rambla; te he visto a ti en realidad: guapa, algo insegura y forzando una felicidad que sabes que te mereces, pero que no termina de llegar; soñando con imposibles… el mundo te ha hecho así, yo no se porqué, pero te ha hecho inconformista, y te ha puesto metas muy difíciles de alcanzar, casi imposibles, y ha metido a una princesa, en un cuerpo y una cara de Diosa, como esas romanas de mármol, y eso para lo que tu ansías, es una mala jugada, porque nunca te sientes segura de lo que alguien puede buscar en ti. A veces creo que ni tú misma sabes quien eres en realidad, si la Diosa, o la niña que quiere ser princesa…
Ya voy a terminar; todo esto que te cuento, forma parte de tu encanto, esa complejidad que veo en ti, es lo que te hace tan especial y tan única, es lo que te hace ser tú. Yo personalmente, lo confieso, prefiero a la niña que quería ser princesa, a la fría e inaccesible diosa de mármol…
PD. Igual es un poco fuerte lo que te escribo, no sé; te prometo que no te estoy pidiendo nada, y también te prometo, que se me hace más doloroso el hecho de darme cuenta de esto que te digo, se me hace muy duro. Es como tener un puñado de arena en la mano, que se te escurre entre los dedos; sabes que no puedes abrirla para acomodar la arena, porque precipitaras lo inevitable, y aprietas con fuerza entre los dedos, aferrado a cada vez menos arena…
Quiero ser tu amigo, no porque en el fondo necesite tu amistad… si no porque te echo de menos y mucho, en mi vida diaria, y quizás, la única manera de mantenerte a mi lado, sea siendo tu amigo y no se cómo hacerlo.
II
Hola,
Bueno, pues aquí queda la Piruleta, esa que te compré. ¿Qué se le va a hacer?, suerte que a mí no me gustan, si no, ya me la hubiese comido de tan sola que se siente. ¿Sabes Princesa?, la piruleta nace para ser comida, es su única función en la vida; efímera en la mayoría de los casos, pero indudablemente feliz cuando cumple con su cometido… Una piruleta que no se come, es un deseo que no se cumple; es como esos sueños que tienes cuando duermes, y que al despertar, no te acuerdas de ellos; sabes que han estado ahí, sabes que han sido bonitos, pero no los recuerdas. Son buenos, por el recuerdo, un sueño bonito, pero efímero, ya que al despertar, ha desaparecido… ¿existen entonces? Los sueños olvidados no sé, pero desde luego, las piruletas sí. Sobre todo las que no cumplen la función para las que han sido creadas; es como matar un Hada, ya sabes, por cada mentira de un niño, es un hada que se nos muere en el reino de Nunca Jamás; a ese que se llega pasando el Arco Iris, la primera Estrella a la derecha. Si no sabes el camino, o no lo recuerdas, solo tienes que buscar a Peter Pan, él te guiará si te consideras una niña perdida… En fin, ya ves la responsabilidad que conlleva no comerse una piruleta, un sueño roto, un hada menos… lo dejo en tus manos… bueno en tu boca que es ahí donde tiene que ir a parar…
Hablando en serio, bueno, dejando de lado el atentado de la piruleta. No creo que sea exacta la definición de no aceptarte como amiga, dicho así suena muy fuerte; no me creo nadie lo suficientemente importante, como para aceptar o no a alguien como amigo. Solo es una obviedad, tú y yo no somos amigos, y eso ya lo sabes, no me engaño más… Sabes?, creo que estás enamorada de mi… Sí, sí, no pongas esa cara, y también creo que ni siquiera lo sabes, o no te has dado cuenta, o no te quieres dar cuenta. No se si has estado alguna vez enamorada, creo que no, pero de mí, sí lo estás, a tu manera, por que cada uno tiene la suya, pero lo estás… por eso, ayer, aunque enfadada, me cogiste el teléfono la primera vez; como diciendo, estoy aquí, y luego, ya no me lo volviste a coger, para demostrarme que estabas enfadada. Luego me contestas al mensaje por si no me había enterado… No se si te das cuenta, pero lo estás, te guste o no, y además, te voy a decir una cosa: el único amor que dura para siempre, es el que no llega a realizarse, así que tienes entre manos lo que probablemente sea una amor eterno; de esos de los que tanto te gusta hablar, de esos que duran y duran, a veces con más intensidad a veces con menos, a veces los tienes presentes y a veces no, pero siempre están ahí, haciéndote cosquillas o hurgando en la herida…
Por eso sé que no somos amigos, y por eso, no es que te rechace como amiga, sino como te dije ayer, no doy más de mi… ¿Qué quieres que haga si me entristece que no me cojas el teléfono y no me contestes a un mensaje en tantos días? Y luego me digas que no lo has leído… a veces creo que me juzgas mal…
Contigo no soy Orgulloso, no vale para nada con la gente que me importa, contigo intento relativizar lo que sucede, porque sé que estamos en una situación cuanto menos extraña… eso también espero de ti… si lo conseguimos, no seremos amigos, pero de vez en cuando nos podremos ver un rato y lo podremos simular bajo el manto de amistad…

11 comentarios hasta ahora
Deja un comentario: