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Dec

A VECES TRABAJO DE NOCHE, 6ª PARTE

   Publicado por: Zahira en Relatos y Cuentos

-¿Marta?, soy yo, Violeta –sí, delicada como una florecilla, que nadie diga que mi padre no tenía sentido del humor.

-Violeta… ¿sabes qué hora es? –sonó su voz al otro lado del teléfono móvil.

-Sí –comprobé en mi reloj-, las tres de la mañana.

-¿Nunca te he dicho que a las brujas nos gusta que nos dejen dormir?

(Viene de A veces trabajo de noche, 5ª parte.)

-¿Y yo que siempre me amenazas con lo mismo? –sonreí. Estaba al lado del cadáver, todavía desnuda, con mis cuernos brillando exuberantes después de haberme saciado y fumando un cigarrillo. Podría ser un tópico, pero me gusta hacerlo y sé que no me va a matar.

-De acuerdo –suspiró-. Supongo que esta vez tampoco puede esperar a mañana.

-No. He ido a casa del tipo porque se suponía que su mujer estaba de viaje pero parece ser que sospechaba que él le era infiel y la tengo en el salón, dormida.

-¿Te ha visto?

-No, la he hipnotizado justo cuando abría la puerta del dormitorio. Menos mal que no nos ha pillado en plena faena como pretendía… Cuando me vaya la despertaré y dejaré que entre y encuentre el cadáver. Y que saque sus propias conclusiones.

-Vale, la tarifa de siempre para eliminar tus huellas –los súcubos de verdad no tienen huellas dactilares. A veces ser una mestiza es un asco. Y encima caro-, más un 30% por poner unas falsas en el cuerpo de tu bocadillo y por su ropa y la casa.

-Bien. Asegúrate de que no sean de nadie de este siglo –me iba a salir aún más caro, pero lo prefería antes de que culparan a cualquier mujer de acostarse con un casado y huir cuando este muere durante el sexo. Algunas brujas muy poderosas, no Marta, podían viajar al pasado y hacerse con valiosos souvenires, como huellas dactilares de personas que la policía jamás encontrará y que luego vendían a precio de oro

-De acuerdo, llego en media hora. ¿Dirección?

-Avenida Colombia, número 4, 3º D.

-Hasta ahora.

Y colgó. En fin, dos mil euros de lo que cobré el otro día que iba a tener de menos. Si fuera una súcubo de verdad no tendría estos problemas. Claro que entonces no me afincaría en una ciudad, sería una nómada que va de aquí para allá comiendo cuando le placiera y respondiendo tan sólo ante su rey. Y encima podría hacerme intangible para entrar en las casas y comenzar a tentar a las presas incluso desde sus sueños. Y en vez de eso, mírame: tengo un cuerpo físico humano todo mío con sus inconvenientes y ya está. Nada de desmaterializarme en espíritu. Y encima si no como regularmente envejezco y muero. Bueno, vale, si un súcubo o íncubo tampoco lo hace se vuelve cada vez más débil y el rey se cabrea porque no le pasa su porcentaje de energía espiritual humana. Pero, aparte de eso, no pueden morir excepto por la mano de nuestro gobernante. De hecho, si no fuera porque los vampiros del Consejo tienen métodos desagradables para encerrarlos, estarían desatados y los humanos acabarían sospechando de nuestra existencia. Lo que me faltaba… tener que agradecer algo a esa pandilla de colmillitos engreídos. Pero lo cierto es, que si no fuea por ellos, el submundo sería un caos y estaríamos en guerra abierta con los humanos. No les culpo por obligar a mi padre a nublarle la mente a mi madre para que olvidara que «yo» existía. Qué iban a hacer si nuestro propio rey hacía como que no sabía nada del tema (supongo que matar a tu hijo nunca es agradable, ¿no?) No, no culpo al consejo de chupasangres, no podían dejar a una cría de súcubo suelta haciendo de las suyas. Ni, ya que estamos, matarla para evitarse el problema. Porque yo soy más que humana, no me pueden matar sin causa: la ley vampírica no lo habría permitido. No… los culpo por otra cosa. Y aunque ya he hundido los tacones de acero de mis botas en los corazones de los que lo hicieron (literalmente), no por eso dejo de culpar –irracionalmente, lo sé- a todos los vampiros por lo que le hicieron a mi madre.

También a ti, mi puñeteramente sexy Casio.

Y sí, soy nieta del rey de los súcubos y no es ningún secreto. ¿A que apesta?

(Continúa en A veces trabajo de noche, 7ª parte.)

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Esta entrada fue creada el Monday, December 14th, 2009 a las 12:15 pm y está archivada bajo la Categoría Relatos y Cuentos. Puedes seguir las respuestas con el feed RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio site.


4 comentarios hasta ahora

stikud
 1 

Vaya, vaya… qué revelación.

14 December, 2009 a las 9:25 pm
AndresAlmonacid
 2 

¿Así que eres nieta del Gran Rey? Ahora entiendo algunas cosas…

14 December, 2009 a las 9:58 pm
Manuel Castilla
 3 

Hola Zahira,gracias por los relatos.Me encanta el genero fantastico y me tienes enganchado a la hsitoria.Saludos.

15 December, 2009 a las 12:56 am
zahira
 4 

Muchas gracias por decírmelo. Me hace mucha ilusión que os guste mi historia.

15 December, 2009 a las 7:46 am

2 Trackbacks/Pings

  1. A VECES TRABAJO DE NOCHE, 5ª PARTE - vampiro, súcubo, noche, comida - El baúl de tus escritos    Dec 14 2009 / 12pm:

    [...] (Continúa en A veces trabajo de noche, 6ª parte.) [...]

  2. A VECES TRABAJO DE NOCHE, 7ª PARTE - vampiro, Relato, niña, lucha, demonio - El baúl de tus escritos    Dec 30 2009 / 12pm:

    [...] (Viene de A veces trabajo de noche, 6ª parte.) [...]

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